División de ingeniería de procesos
Funciones aplicadas a la gestión térmica y protección de activos industriales.
Aplicación por proyección térmica sobre superficies de acero al carbono y aleaciones de níquel. Capa homogénea de 120 a 200 micras con adherencia superior a 25 MPa.
Emisividad térmica ≥0,92 en el rango de 3 a 14 µm.
Proceso en horno de atmósfera controlada a 850 °C con precursores de carbono. Genera una capa difusiva resistente a H₂S, cloruros y ácidos orgánicos hasta pH 2.
Reducción de la tasa de corrosión por debajo de 0,05 mm/año en ensayos ASTM G85.
Recubrimiento absorbente de radiación infrarroja aplicado sobre carcasas de sensores y transmisores. Disminuye la temperatura superficial hasta 40 °C en hornos y calderas.
Extensión de la vida útil de los sensores en un 35 % en ambientes con radiación térmica continua.
Análisis de flujo de calor y aplicación selectiva de recubrimientos en zonas de alta emisividad. Integración con sistemas de control B2B para monitoreo en tiempo real.
Incremento de la eficiencia de transferencia de calor entre un 12 % y un 18 % según configuración del equipo.
Próximo paso
Ingenieros de proceso y metalurgia validan nuestros recubrimientos en plantas de toda la región.
Incremento sostenido en reactores de pirólisis tras aplicación de carbono negro de alta densidad.
Torres de destilación criogénica con recubrimiento pirolítico frente a H₂S severo.
Sensores perimetrales en hornos de cemento protegidos con blindaje térmico de carbono.
Capa homogénea tras 200 ciclos entre 400 °C y 800 °C sin desprendimiento.
Medición directa en horno rotatorio de cemento con recubrimiento absorbente de radiación.
Datos de emisividad y temperatura enlazados directamente al SCADA de planta.
Respuestas técnicas sobre la aplicación de carbono negro en procesos industriales de alta temperatura.
Para reactores que operan entre 400 °C y 800 °C, el recubrimiento de carbono negro debe aplicarse con un espesor mínimo de 120 micras. Capas inferiores reducen la emisividad térmica y comprometen la protección contra corrosión por gases de pirólisis.
En condiciones controladas de H₂S y ciclos térmicos, la capa pirolítica mantiene su integridad estructural durante al menos 5 años. Las pruebas de cámara de niebla salina indican una tasa de corrosión 92 % menor que el acero sin recubrimiento.
No. El blindaje térmico está diseñado para absorber radiación infrarroja sin interferir en la señal eléctrica de los sensores. En hornos de cemento se ha registrado una reducción de 35 °C en la temperatura superficial del sensor, extendiendo su vida útil un 40 %.
Sí. La superficie debe someterse a chorro abrasivo con grano angular hasta alcanzar un perfil de anclaje de 75 a 100 micras. Cualquier resto de óxido o grasa reduce la adherencia del carbono negro y provoca delaminación prematura.
Se recomienda una inspección visual cada 12 meses y medición de espesor por ultrasonido en puntos críticos. Si se detectan zonas con pérdida de capa superior a 30 micras, se debe aplicar un retoque local siguiendo el mismo protocolo de curado.